el blog de los pequeños escritores

La lectura conduce al deseo de escribir.

En el taller literario, la palabra tiende a sumar otras palabras.

La intención fluye como el agua. Lo importante … es la sed.

jueves, 14 de junio de 2012

brujilerías



versión del cuento d
e María Delia Minor





Había una vez una bruja piruja, maruja, que hacía hechizos de maldad. 
Tenía la cabeza llena de rulos rojos, la nariz grande y zapatos de taco para alcanzar lo que estaba muy alto.  
Los vecinos le pedían que los cure.  A veces todo salía bien, pero al loro de la chismosa que charlataba y charlataba, lo dejó sin voz.
La bruja piruja, biruja, paseaba con un gato en una escoba mágica.  El pobre gatito saltó ¡qué suerte que había un trampolín! por eso no se lastimó. 
Cuando bajó se encontró con un perro y se hicieron amigos.  Iban caminando distraídos y se pegaron contra un palo y se fueron a un bar.  Fue entonces cuando la bruja firuja, fruja, decidió usar todo su poder.
La historia termina cuando la bruja piruja, maruja, liruja, biruja, chiruja … en fin, la bruja garabata, que tenía muchos poderes y era tan bruja que nunca dejaba de hacer hechizos, se comió uno y se convirtió en princesa, se casó con el príncipe Eric y se dedicó al cultivo de rabanitos.

Abril, Ángeles, Camila, Santiago, Sofía